Neroli, absoluto de flor de azahar, naranja amarga y petitgrain. Cuatro de las materias primas más apreciadas de la perfumería, y todas salen del mismo árbol: el naranjo amargo.
Lo fascinante es que cada parte del árbol —y hasta la misma flor, según cómo se extraiga— da lugar a aromas que no se parecen en nada entre sí. En el vídeo se explica cómo y por qué. Y aquí abajo, cuatro perfumes para descubrirlo en la piel.
[VÍDEO]
Las flores: neroli y absoluto de azahar
La misma flor puede dar dos aromas opuestos según cómo se extraiga: destilada al vapor se convierte en neroli —floral, limpio y luminoso, con un filo verde y cítrico—; con disolventes, en absoluto de azahar, mucho más cálido, meloso y envolvente.
Neroli Oranger de Matière Première permite comparar las dos caras en un solo frasco: abre con neroli y bergamota de Italia y se asienta sobre absoluto de azahar del norte de África en dosis altísima, con ylang-ylang y almizcles al fondo.
La misma flor, contada de dos formas distintas.
La cáscara del fruto: naranja amarga
Vibrante, jugosa, chispeante, con ese amargor elegante que le da mucha más personalidad que una naranja dulce. Nadie lo ha llevado más lejos que Bigarade Concentrée de Frédéric Malle, la esencia de naranja amarga en estado casi puro, firmada por Jean-Claude Ellena. Cítrico absoluto, sin adornos.
Naranja amarga sin intermediarios.
Las hojas y las ramitas: petitgrain
Recuerda al neroli, pero mucho más verde, aromático y herbáceo, con un fondo ligeramente amaderado que le da estructura y carácter. Virēre de Aesop lo lleva en las notas de salida junto a albano y bergamota, y lo sostiene con cedro, mate verde y heno: un verde mediterráneo, tranquilo y muy fácil de llevar.
El lado más verde del naranjo amargo.
El árbol entero: todas las caras a la vez
Y cuando un perfume reúne varias de estas materias primas, no está mezclando ingredientes sin más: está mostrando distintas facetas de un mismo árbol. Es exactamente lo que hace Eau des Sens de Diptyque, que recorre el naranjo amargo desde las raíces y las hojas hasta el fruto, sumando azahar, neroli y un giro fresco e inesperado de baya de enebro.
El árbol completo, de la raíz al fruto.
Y quizá esto sea lo más increíble del naranjo amargo: que una sola especie ofrezca algunas de las materias primas más versátiles y sofisticadas de toda la perfumería.