Tapar las ojeras no consiste en aplicar más corrector ni en elegir el tono más claro. De hecho, ese es uno de los errores más frecuentes. Cuando intentamos cubrir una ojera morada o azulada con un corrector demasiado claro, el resultado suele ser una mirada apagada, con un subtono grisáceo poco favorecedor.
La clave está en neutralizar antes de corregir. Y este es exactamente el truco que ves en el vídeo.
Paso 1: neutralizar el tono oscuro
Las ojeras azuladas o violáceas necesitan un pigmento cálido que contrarreste ese color frío. Por eso, el primer paso es aplicar el iluminador Lit it Up Highlight Sitck en tono Brulée de Westman Atelier (en caso de pieles muy claras, puedes utilizar el tono Nectar) únicamente en la zona más oscura de la ojera.
Brulée tiene un subtono bronceado cálido que actúa como corrector cromático:
- Neutraliza visualmente los tonos morados y azulados
- Modificar el subtono, no lo tapa como un parche
- Se funde con la piel sin marcar textura ni líneas finas
Su textura cremosa y flexible permite trabajar el producto a capas finas, algo fundamental en una zona tan delicada como el contorno del ojo.
Paso 2: corregir y perfeccionar
Una vez neutralizada la ojera, aplicamos encima Vital Skincare Concealer de Westman Atelier, solo donde sea necesario.
Este corrector destaca por su enfoque híbrido maquillaje–tratamiento:
- No cuartea ni se asienta en las líneas, incluso a lo largo del día
- Contiene ácido hialurónico, que mantiene la hidratación y evita el aspecto seco
- Incorpora péptidos, que ayudan a mejorar el aspecto de la ojera y las bolsas con el uso continuado
- Aporta cobertura modulable con un acabado natural y piel real
Al aplicarlo sobre una base ya neutralizada, el corrector mantiene su luminosidad y no vira a gris, logrando una mirada descansada y fresca.
Un truco de maquillador profesional que cambia por completo el acabado del corrector.
Descúbrelo en el vídeo y comprueba cómo neutralizar bien la ojera marca la diferencia entre tapar… y corregir de verdad.